El impacto de la lactancia en la salud de la madre y el autocuidado

el impacto de la lactancia en la salud de la madre

La lactancia materna es una experiencia única y beneficiosa tanto para el bebé como para la madre. Sin embargo, puede presentar desafíos significativos en términos de autocuidado ya que requiere mucha atención y dedicación, impactando en primer término en el descanso de la madre, así como en su alimentación.

Pero está claro que si la madre no se cuida y poco a poco va experimentando debilidad, cansancio o frustración por no tener tiempo para nada, finalmente se abandona la lactancia materna.

Por eso, es clave que las madres estén bien informadas sobre los desafíos que representa la lactancia, así como las prácticas y hábitos saludables de autocuidado que la ayudarán a mantener la lactancia materna durante más tiempo, si así lo desean.

Impacto de la lactancia en la salud de la madre

1. Beneficios físicos

  • Reducción del riesgo de cáncer: La lactancia materna reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario. Estudios han demostrado que las madres que amamantan tienen un menor riesgo de desarrollar estos tipos de cáncer.
  • Pérdida de peso postparto: Amamantar quema calorías adicionales, lo que puede ayudar a las madres a perder peso más rápidamente después del parto.
  • Contracción uterina: La lactancia estimula la liberación de oxitocina, una hormona que ayuda a contraer el útero y reduce el riesgo de hemorragia posparto.

2. Beneficios emocionales

  • Vínculo madre-bebé: La lactancia fortalece el vínculo emocional entre la madre y el bebé. La proximidad física y el contacto piel con piel liberan oxitocina, promoviendo sentimientos de amor y apego.
  • Reducción del estrés: La lactancia puede reducir los niveles de estrés y promover la relajación. La hormona prolactina, liberada durante la lactancia, tiene un efecto calmante y ayuda a las madres a relajarse.

3. Desafíos físicos y emocionales

  • Dolor y mastitis: La lactancia puede causar dolor en los pezones y problemas como la mastitis, una inflamación del tejido mamario que puede ser muy dolorosa aunque tiene rápida solución si se acude al médico o matrona ante las primeras molestias.
  • Falta de sueño y cansancio: La demanda constante del bebé puede interrumpir el sueño de la madre, llevándola a un estado de cansancio crónico.
  • Estrés y ansiedad: La responsabilidad de la lactancia puede generar estrés y ansiedad, especialmente si la madre enfrenta dificultades o si el bebé tiene problemas para alimentarse.

Tips de autocuidado para madres lactantes

1. Descanso adecuado

  • Dormir cuando el bebé duerme: Seguramente estás tan cansada como alterada; necesitas dormir pero los pensamientos te vana toda velocidad y la lista de cosas por hacer no te deja cerrar los ojos. Pero es importante que aproveches las siestas del bebé para descansar; aunque no sea dormir un breve descanso puede hacer una gran diferencia. Deja la lavadora o los platos, tu recuperación es más importante en estos momentos.
  • Compartir responsabilidades: Pedir ayuda a tu pareja, familiares o amigos para que te hagan las tareas domésticas es la mejor y única forma de conseguir paz mental para permitirte descansar más. Recuerda que en estos momentos tu mayor responsabilidad es alimentar a tu bebé, y eso nadie puede hacerlo por ti.

2. Cuidado del pecho

  • Posicionamiento correcto: Asegúrate de que el bebé esté bien posicionado para evitar el dolor en los pezones. Consulta inmediatamente a una asesora de lactancia o matrona si tienes problemas o si notas molestias
  • Compresas calientes y frías: Utiliza compresas calientes para estimular el flujo de leche y compresas frías para reducir la inflamación y el dolor. Puedes alternarlas según necesites sin ningún temor a alterar la producción o sabor de la leche.

3. Alimentación y hidratación

  • Dieta equilibrada: Mantén una dieta rica en nutrientes que incluya frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros. Facilítate la vida teniendo en la nevera fruta y verdura fresca que no requieran excesiva preparación como por ejemplo, zanahorias, tomates, uvas, plátano… y evita sandía, melón, o brócoli. Así será simplemente abrir la nevera y comer, sin excusas de «no tengo tiempo».
  • Hidratación: Bebe suficiente agua para mantenerte hidratada. La lactancia aumenta la necesidad de líquidos, así que asegúrate de beber agua regularmente. La forma más fácil de hacerlo es tener botellas de agua en varios puntos claves de la casa: la mesita de noche, la cocina, al lado del sofá…

4. Manejo del estrés

  • Técnicas de relajación: Practica técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración profunda para reducir el estrés. Aunque no lo hayas hecho nunca, es más fácil de lo que crees y mucho más efectivo de lo que puedes llegar a imaginar. Tú y tu bebé agradeceréis 5 minutos de relajación consciente al día.
  • Apoyo emocional: Habla con amigos, familiares o un terapeuta sobre tus sentimientos y preocupaciones. No dudes en buscar apoyo si te sientes abrumada. Acepta tus emociones y dales un lugar.

5. Compatibilidad de Medicamentos

  • Consulta médica: Antes de tomar cualquier medicamento, consulta con tu médico para asegurarte de que sea seguro durante la lactancia. Utiliza recursos como E-lactancia para verificar la compatibilidad de medicamentos y tratamientos.
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